Existía antes una máxima (para mi, es muy mínima ;-) ) que recogía toda una filosofía, hoy día más que obsoleta. De hecho, y a mi humilde modo de ver, siempre careció de sentido, pero tuvo un corriente ideólogico importante en el ámbito de la comunicación que no podemos despreciar: “mejor que hablen mal de ti antes que no hablen”.

Si bien la frase está basada en la premisa que si nadie habla de ti, quizá debas plantearte sobre tu existencia; existir de determinado modo, quizá mejor no hacerlo, o mejor sí con un previo replanteo de base.

Que hablen de ti a cualquier precio no contribuye necesariamente a una buena capitalización de tu visibilidad. Precisamente la existencia pública de una persona u organización debe tener un objetivo más o menos claro, sino quiere verse difuminado en un océano de millones de identidades digitales que deambulan, con o sin rumbo, hacia sus destinos. Tener claro hacia dónde vamos o qué queremos conseguir con nuestro lado público ayudará nuestra empresa o nuestro personaje virtual a ceñirse a su personalidad, y conseguir (1) diferenciarse e (2) interactuar con su entorno.

Por este motivo, hoy hay tanto interés en conocer quién está diciendo qué y dónde obre nuestra organización, para articular un discurso adecuado ante cada uno de nuestros públicos, coherente con los objetivos estratégicos corporativos, basados con los valores internos. Y con los discursos divergentes (u opuestos), intentar encontrar puntos de acuerdo y mensajes concordantes para sintonizar con nuestra audiencia, y así conseguir relaciones multilaterales ganadoras.

Aún así, y a parte de este pensamiento, continua quien ve en las menciones negativas una fuente de tráfico y visibilidad. Hay muchas formas de ganar posicionamiento, pero por la negativa… sinceramente, no lo haría.

Concluyendo:

Así pues, me reafirmo en que es bueno que hablen de usted (o de su compañía), siempre y cuando esté dentro de los planes de comunicación o relaciones públicas de su organización. De no ser así, al no tener planificación (ni planes de acción y prevención), una vez en campo de los medios, estará expuesto ante unos públicos que hasta entonces le desconocían, y que usted, sin más intención que la de comunicar su mensaje y reivindicar su presencia, puede que les haga reaccionar, para bien o para mal.

Por el contrario, si de entrada hablan mal de usted o de su compañía, evidentemente, deben de tratarse las menciones con mucho cuidado para reconducirlas hacia un entente común (beneficio mútuo entre dicho público y la organización -situación de win<->win-), antes que la divergencia de intereses entre las voces críticas y la empresa se alejen demasiado, y los costes de reparación sean demasiado elevados.

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Francesc Grau

Obrero de la comunicación y relación entre personas

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    Francesc, faltan ejemplos.

    Se me ocurren muchos ejemplos en los que una comunicación (mas bien información al ser unidireccional) negativa dentro de un plan estratégico de comunicación bien diseñado y arriesgado ha funcionado: Diesel, Ryanair o el archiconocido Benetton.

    No hay olvidar que la información negativa que proporciona una empresa sobre sí misma es mucho mas creible que la positiva. Por lo tanto, bién utilizada, es una buena táctica.

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    Bastante de acuerdo con el articulo, pero añadiría un enfoque diferente.

    Como bien formulas, es clave: “articular un discurso adecuado ante cada uno de nuestros públicos, coherente con los objetivos estratégicos corporativos” pero para mi, más clave es que la comunicación es coherente con las acciones de la empresa.

    No miremos la comunicación como un factor teórico dentro de los objetivos de la empresa. En mi opinión, noticias negativas no tienen por que tener un impacto negativo sobre la reputación corporativo, siempre que las empresas son transparentes y logran mostrar que sea cual sea el problema, lo han resuelto o están actuando adecuadamente para resolver el problema.

    El impacto negativo ocurre mas, cuando tu departamento de comunicación intenta dar un mensaje, pero algún departamento de la empresa se mueve en dirección opuesta. A nivel de reputación corporativo, que le ha echo más daño a BP con el vertido en el golfo de México? El Vertido? La incapacidad de reacción? o el intento de la impresa de minimizar el impacto (y mentir) a través de su departamento de comunicación.

    noticias negativas casi nunca te ayudan, y como bien dices, no los iría a buscar conscientemente, pero si que pueden ser una buena oportunidad para mejorar la imagen de la empresa, siempre que este actúa acorde.

    un saludo

  • http://www.francescgrau.com FGrau

    Koen, tienes razón en que las situaciones negativas representan, en muchos casos, oportunidades para las organizaciones en “exhibir” sus dotes en comunicación y gestión de conflictos. Pero si su compañía no está preparada para absorber dicha crisis, va a serle catastrófico. Como bien dices, a nivel de percepción global, ya no se sabe si a BP le ha resultado peor el propio vertido o la gestión de la información que mostraron..

    Sin ninguna duda, la lidia de comentarios y menciones a cualquier precio no es buena, y si la hay, habrá que tratarla como se merece :-)

    Gracias por tu visión!