Antes de estos días de fiestas navideñas, estuve hablando con un periodista sobre cómo debe tratarse la privacidad de los nombres de las personas que no viven en la red. Me refiero a quienes no tienen actividad pública en la red, que no tienen ningún perfil en redes profesionales ni personales, que no escriben en ningún blog, que no publican comments en los de los demás, que no suben fotos ni vídeos en ninguna plataforma. Personas que posiblemente sólo utilizan internet por uso del correo electrónico y cuatro consultas contadas en websites. Pueden ser directivos de la vieja escuela, profanos del medio, personas fuera del ámbito de las nuevas tecnologías con trabajos no relacionados ni vinculados con las TIC, ancianos, hombres o mujeres sin interés alguno por la actividad frenética ni lo que la red les puede aportar, etc. Este colectivo existe, y aún es muy numeroso. Y además, están en su derecho!

En mi opinión, debe respetarse su anonimato dentro de la red. En algunos (muchos) casos, han escogido (por el motivo que sea) no tomar partido en el día-a-día en internet, pues creo -en mi humilde opinión- que hay que ser discreto con su intimidad (es sólo suya). No les citaré en twitter, ni subiré ninguna foto con ellos, ni mucho menos les taguearé. Aunque pienso que ambos mundos (el real y el virtual) son paralelos y complementarios, creo que por delante hay la libertad individual de las personas en querer ‘estar’ (aparecer) en la red o no. Y aún más cuando la persona no es un personaje público y su intimidad tiene un valor aún más preciado.

Como pasa igual fuera de la red, la intimidad/privacidad es un aspecto que deja mucho de qué hablar. Y hoy, entre las redes sociales más populares, los buscadores que encuentran todo sobre uno, y los sitios que te sacan fotos más o menos indiscretas publicadas por otros, el concepto de privacidad se ha visto desplazado por un libertinaje de compartición de información, que de alguna manera comportará un cambio cultural en la forma de concebir qué es y qué no es privado.

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Francesc Grau

Obrero de la comunicación y relación entre personas

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  • http://hoteles20.blogspot.com Rafa

    Vale, pero ¿cómo hago para saber si alguien a quien voy a citar quiere o no quiere ser citado en la red?. ¿Se lo pregunto…?. En la red una de los aspectos importantes en la Web social es la inmediatez, el tiempo mínimo. Una noticia o un comentario puede quedar totalmente obsoleto en tan sólo diez minutos.

    Suelo leerte asiduamente y nunca te comento. Siento que mi primer comentario sea de discrepancia. Pero bueno, esa también es la gracia.

    Te sigo. Un saludo.

  • http://hotelesurbanosyviajes.blogspot.com Sabria

    Hola Francesc, esto de acuerdo con tu opinión o tesis y tambien con la discrepancia de Rafa. Creo que como formula general aplico tu tesis pero siempre hay excepciones que confirman la regla (menciones, solo menciones ni taguear ni linkar). saludos,

  • http://www.francescgrau.com FGrau

    No te preocupes, Rafa! lo importante es aportar, sean acuerdos o discrepancias :)

    Evidentemente no sabemos de todo el mundo si están o no (en internet), pero sí de algunas personas a las que metemos sin consideración alguna. Seguro que conoces a alguien que odia el mundo online (o que no le importa para nada) y que cuando estás con el, quizá estés tentado de citarlo en un twit. Bueno, pues a eso me refiero. Que se le respete su voluntad, sea cual sea.

    Si vas al buscador de Twitter y introduces algún nombre de personajes, más o menos conocidos, verás cómo salen referencias a ellos, sin que tengan casi ninguna relación con el medio online.

    Saludos!!

  • http://www.francescgrau.com FGrau

    Sabria, por supuesto. No creas que yo tampoco no he hecho alguna referencia, aunque cada vez menos, por este motivo que explicito.

    Saludos!