En esta lÃnea, estoy recopilando algunos ejemplos de namings de empresas que ‘vistos’ a simple vista son completamente normales, pero leÃdos a modo de dominio web, ya no lo son tanto. En breve, publico.
Las dos prácticas no llevan a nada, sino que crean un efecto exponencial negativo sobre sà mismo y la propia organización, sin remediar el problema.
¿No serÃa mejor intentar solucionarlo tomando parte al asunto, proactiva y constructivamente, de alguna manera?