Casi no llamo. Mis amigos quienes tienen mi número saben que no me gusta hablar por teléfono y me contactan por otras vías de comunicación diferida, o evidentemente, quedamos y listos! :-) He relegado la llamada sólo y exclusivamente a ‘mensajes cortos de voz’ en los que prime indiscutiblemente la urgencia sin alternativa.

Lo que en los años 80 era un lujo (la llamada telefónica omnipresente) para mi hoy es una intromisión violenta de mi tiempo real. Intento gestionar las comunicaciones a través de sistemas de interacción diferida que puedan atenderse justo en el momento cuando uno pueda. La llamada telefónica es lo contrario: ella gobierna sobre el momento que irrumpe sobre el stream de tu actualidad. No tiene piedad ante nada ni ante nadie. El otro lado ignora absolutamente lo que estés haciendo. Corta con inocente desconocimiento cualquier actividad que se esté desarrollando.

Y lo que empezó con un teléfono sólo para llamar y mandar mensajes de texto (SMS), por allá en los años 90, se han convertido hoy en unas de las funcionalidades más obsoletas, al menos para un servidor. El dispositivo móvil lo uso para todo menos para llamar. Realizado un auto-estudio (durante 1 mes cualquiera) del tiempo que dedico a distintas actividades con el smartphone el resultado fue este:

  • (30%) aplicaciones concretas (sin interacción social directa)
  • (22%) interacciones en redes sociales (Twitter, Instagram, LinkedIn, Facebook, Google+)
  • (18%) gestión de correo electrónico
  • (15%) mensajería directa privada (Twitter, Facebook, GTalk, WhatsApp)
  • (10%) uso de información en cloud (Zyncro, Dropbox, GDrive)
  • (4%) llamadas
  • (1%) SMS

¿Y tu uso del terminal móvil? ¿es similar al mío, o no se parece en nada a este patrón? :-)

 

Blog Widget by LinkWithin

Francesc Grau

Obrero de la comunicación y relación entre personas

Otros artículos de Francesc Grau - Web

Sigueme:
TwitterFacebookLinkedInPinterestGoogle PlusFlickrYouTubeDelicious

  • anaberges

    Hola Francesc, en mi caso el % de llamadas y sms coincide pero varía la distribución de datos ¡basta con mirar la factura!

    El gasto se repartiría en orden entre 1) WhatsApp 2) Facebook 3) Opera (lectura de noticias, navegación) 4) Twitter y Correo Electrónico 5) Resto de aplicaciones

    Muy interesante tu artículo!

  • http://www.francescgrau.com/ Francesc Grau

    Buenas, Ana!

    cada uno tiene su distribución de consumos de tiempo y facturas ;-)

    Gracias!!
    Francesc

  • http://twitter.com/Lisandrotradu Lisandro Caravaca

    Hola Francesc. Tu explicación coincide muchísimo con la mía pero yo no había llegado antes a estas conclusiones. Yo también he relegado la llamada a un segundo (o tercer plano) y ya me resigno a hablar por teléfono y no llamo porque creo que puedo estar molestando a la otra persona. Es curioso. ¡Buen post!

  • http://www.francescgrau.com/ Francesc Grau

    Gracias, Lisandro! la llamada es muy intrusiva, los sistemas de comunicación diferidos no :-]

  • Onofre Soriano

    Al principio, como dices, cuando un teléfono era simplemente eso, era intrusivo al máximo. Hemos llegado a perder el día al completo al teléfono (por lo menos yo), a tener 15 llamadas perdidas en medio de una conversación, evitando por completo gestionar mi tiempo, era el móvil quién me lo gestionaba, por lo menos a mi.
    Ahora sin embrago, creo que el smartphone, se ha convertido en un “gestionador” del tiempo. Por redes sociales, whatsapp y sobre todo email, almaceno las “conversaciones” para cuando me conviene a mi, no a los demás.

    Buen artículo!

  • http://www.francescgrau.com/ Francesc Grau

    El problema, Onofre, es cuando el ‘gestionador’ va sobrepasado de alertas, llamadas, notificiaciones y mensajes.. ¿quién gestiona ahora al ‘gestionador’? ;-)

  • Pingback: Comsultor 2.0 – Francesc Grau » Puede que seas uno de los privilegiados en conocer la vida con y sin Internet

  • Pingback: Comsultor 2.0 – Francesc Grau » El porqué de nuestros errores de privacidad desvelado