Que el e-Commerce esté en plena expansión no es notícia. Que la vida hoy corre muy rápido, sobretodo en cuanto a lo que la supervivencia atañe, tampoco lo es. Pero prepararse para lo que viene encima (aquí las prisas de contarlo) al e-Commerce sí que vale la pena verlo: el p-Commerce.

En una de las conversaciones con Alicia salió a modo de reflexión, con una falsa inocencia.. el mundo cada día es más global, las distancias se acortan, las personas se comunican sin barreras ni fronteras, los mercados se han abierto internacionalmente, la intermediación y el exclusivismo de la distribución están en plena tela de juicio, redescubrimiento y reinvención. El paso del comercio tradicional (local, personalizado, trato directo, alto conocimiento entre ambas partes) al comercio electrónico (tienda virtual, accesible, cómodo, abierto 24×7, rápido, individual) está suponiendo una auténtica revolución en el nuevo escenario vital en el que nos encontramos. La compra-venta de productos en tienda física ha progresado hacia la tienda online donde encontramos virtualizada la antigua tienda tradicional, con todas las ventajas de la web.

Pero este camino evolutivo hacia las ventajas del e-Commerce no se para aquí. Se verá afectado por otro fenómeno que empieza a despuntar: el p-Commerce (personal-Commerce). La realidad es que un usuario con necesidad de compra (en internet) no tiene por qué responder al viejo modelo (aún actual) de acudir a una tienda concreta con un masificado catalogo de artículos, sino que puede aprovechar la globalidad de la red para encontrar aquel individuo que le subministre exactamente lo que el (como comprador) necesite. I nada más. Con el valor añadido que este suministrador individual será ‘especialista’ de lo único que vende, y que probablemente, él mismo fabrique o manufacture.

En esta aldea global, tod@s podemos ser emisores y receptores de productos. Y nadie mejor que cada uno para hacer lo que mejor sabe, en función de sus gustos y preferencias, potenciando sus cualidades para ofrecer (vender) aquello que mejor saber hacer.

El p-Commerce cerraría el círculo evolutivo del comercio, ya que volvería al inicio de sus principios: el individuo que cultiva, crea o manufactura una pequeña cantidad de algún bien (producto), muy especializado, personalizado, el trato directo entre el productor y el consumidor. Resurge un viejo conocido -y olvidado- en el mundo de la transacción comercial: la relación de confianza real con quien produce el producto que compramos y consumimos, conociendo y siguiendo todo el proceso de fabricación, incluso pudiendo modificar elementos durante el proceso de elaboración para satisfacer la necesidad exacta del consumidor.

Es el peer-to-peer del comercio. La producción distribuida para/con la población glocal. Los beneficios que comporta para la sociedad del futuro son enormes: sostenibilidad individual, satisfacción de ambas partes (producción y consumo), acuerdos personalizados y exclusivos en cada relación y transacción, experiencia de compra muy cercana, emocionalidad en un acto natural de compra, rapidez y capacidad de adaptación por la supresión de intermediarios y distribuidores, es la experiencia total de compra, donde el comprador se relaciona directamente con el productor, donde la oferta se alinea perfectamente a la demanda. Un ejemplo de marketplace así seria Etsy, donde cualquier persona puede abrirse fácilmente su propia tienda personal, y puede ser encontrado por sus posibles compradores.

Inmersos en pleno debate, precisamente, sobre los cambios en la indústria cultural, debido al reequilibrio entre actores de mercado: autores, consumidores, intermediarios varios, agentes, comerciantes.. encuentro interesante lo que puede aportar de bien el p-Commerce en este mundo cada vez más cercano y sincero consigo mismo (y con los demás).

[photo by rachelpasch]

Blog Widget by LinkWithin

Francesc Grau

Obrero de la comunicación y relación entre personas

Otros artículos de Francesc Grau - Web

Sigueme:
TwitterFacebookLinkedInPinterestGoogle PlusFlickrYouTubeDelicious