Leyendo este post sobre la presencia de personal sanitario en espacios sociales, me viene a la cabeza algunas de las reflexiones que hemos intercambiado con amigos y compañeros, tanto de nuestro sector de la internet social como de fuera, precisamente sobre el hecho que determinados profesionales se encuentren frente a frente con sus clientes o pacientes en una relación de amistad.

Hasta hace muy poco tiempo, una relación de amistad era algo exclusivo, incluso privado, bidireccional e intransferible. Hoy, tras la eclosión de los medios sociales, estas relaciones interpersonales existen aumentadas a la enésima potencia, sólo limitadas por el tiempo y la capacidad social del sujeto.

Sí es cierto que ya existía un debate sobre la conveniencia de si un médico tenía que ‘ser amigo’ de su paciente, o de si un alumno podía intimar con su profesor. El mismo caso que si un dirigente político es amigo de determinadas personas de ámbitos económico-culturales impopulares o adversos, o si un juez debe usar (o permitir su uso) y tener amigos en su facebook.

Es evidente que una relación puramente profesional no es exactamente la misma cuando cruza hacia la relación personal. Pero ésto ha pasado toda la vida. La diferencia es que ahora es:

  • muchísimo más fácil (a través de un espacio social)
  • puede reproducirse con más sujetos (grupo de amigos en un entorno social online)
  • puede ser manifiesto (público) ante más gente

Vivimos en una realidad social aumentada, donde obligatoriamente hay:

  • que graduar el volumen en la emisión de la información
  • moderar el grado de visibilidad de las relaciones digitales que tengamos

De no ser así, y por la propia naturaleza de los medios sociales, será inevitable la continua invasión de espacios contradictorios y el riesgo permanente a la colisión de intereses.

Por esto me gustaría proponer un #meme sobre este tipo de #relaciones: ¿tienes una experiencia relacional curiosa o contradictoria que contar? Explica una que te haya sucedido a ti o a un amigo/conocido y compártela libremente (con o sin nombre del protagonista ;-) )

Las experiencias, nuestras y ajenas, son fuente de lo social de donde poder sacar conocimiento colectivo para ayudarnos a ser mejores internautas, y mejores personas en red :-)

Le invito a compartir aquí mismo su experiencia, y si les apetece seguir el meme a Cristina, Óscar y Roberto

[actualizaciones]

[11-11-22] Uno de cada 5 profesores es testigo de cyberbaiting (maltrato a profesores por parte de sus alumnos..)

[imagen by IXQUICK]

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Francesc Grau

Obrero de la comunicación y relación entre personas

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  • http://www.oscardelsanto.com Oscar Del Santo

    Gracias Francesc.

    A nivel estrictamente personal tengo que decir que nunca he sufrido un conflicto de intereses por estar presente en las redes sociales.

    Mi presencia personal y profesional ha ido guiada consciente o inconscientemente por el aforismo de David Jankovich cuando dijo aquello de que “Facebook is where you find people you know, Twitter is where you find the people you should know”.

    Por ello mi cuenta de Facebook se ha centrado casi exclusivamente en personas de mi entorno, mientras que mi cuenta de Twitter ha ido más orientada a mis objetivos profesionales y estratégicos. Sin embargo, en ocasiones se producen trasvases y las líneas de demarcación no son ni mucho menos muros infraqueables.

    El fenómeno que quizás más me ha tocado positivamente ha sido el desarrollo de lo que yo denominaría ‘amistades virtuales’, que han tenido un impacto tan positivo para mí a todos los niveles.

    En términos más generales, mi respuesta a la pregunta planteada en este post es ‘NO’. Creo que para empezar es difícil que un público no alfabetizado digitalmente pueda engancharse a las redes sociales y sacarles partido.

    Por otra parte estaría de acuerdo en que determinadas profesiones (policías, jueces, etc.) pueden enfrentarse a conflictos de intereses y otros problemas como los citados en el post. Además, está por último la libre elección de cada uno a entrar en este mundo de las redes sociales y los social media, las posibles barreras tecnológicas en ciertos entornos, las políticas de las empresas al respecto y otros muchos factores.

    Asistí hace un mes a una conferencia pronunciada por el profesor de comunicación de la Universidad de Navarra J.L. Orihuela, quien explicaba que nuestra vida en este siglo XXI que nos ha tocado vivir opera a dos niveles: el físico y el virtual. Ambos mundos se influyen mutuamente e interactúan de forma constante. Depende de cómo orientemos y gestionemos esta interacción aprovecharemos más y mejor nuestra presencia en las redes sociales y social media o nos llevaremos la peor parte.

    Gracias de nuevo Francesc por acordarte de mí para debatir este tema tan interesante.

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  • http://www.matasanos.org artangelo

    Muchas gracias por la mención eh ;)
    Saludos.

    Vale la pena la discusión

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